VÍCTOR ROMERO VALENCIA
El Grupo Llanera resucitó ayer. Pero los tiempos en que patrocinaba clubes de fútbol inglés y orquestas filarmónicas tardarán en regresar. La empresa de los hermanos Gallego volverá al mercado de la actividad inmobiliaria con apenas una docena de promociones cuyo desarrollo no culminará hasta 2025 y pendiente de la resolución judicial del PAI Nou Mil·leni, fundamental en los planes de viabilidad presentados a los administradores judiciales. No obstante, Llanera no desaparece de mapa, entre otras cosas porque ha conseguido afrontar el proceso concursal con una importante disminución de su endeudamiento a través de la venta de activos.
Los más de 700 millones de euros de deuda que arrastraron a Llanera al concurso de acreedores quedaron finalmente reducidos a un pasivo concursal de 269,7 millones de euros gracias entre otras cosas a la venta de 223 fincas rústicas de la Reva en Riba-roja, sobre las que pesaba una hipoteca de Lehman Brothers. La autorización de la enajenación liberó 46,4 millones de derechos de crédito y la reducción del pasivo concursal en 156,2 millones de euros. En enero de 2008, el juez titular del número dos del mercantil, Fernando Presencia autorizó al grupo a vender a Bancaja Hábitat los terrenos de El Brosquil propiedad de la filial Aldalondo. Hipotecados en favor de Bancaja, la entidad valenciana se quedó con el suelo por 42,3 millones de euros.
Precisamente Aldalondo es una de las empresas del grupo que se verá obligada a entrar en liquidación tras no adherirse su principal acreedor ordinario (Francisco Roig a través de una firma de transformación agrícola) al convenio presentado ayer en la junta de acreedores. El principal activo de Aldalondo es Valencia Beach Golf Resort, sociedad agente urbanizador de El Brosquil. Con una deuda de algo más de 200.000 euros, Roig ha rechazado la quita del 90% que se proponía en el convenio y esperará a conocer el valor de liquidación. No obstante tendrá que esperar a que primero cobre Bancaja, que tiene un crédito privilegiado de 3,6 millones de euros. Uno de los administradores judiciales, Manuel Calvé, mostró sus dudas sobe el valor liquidativo de Aldalondo. «A la hora de la liquidación no creo que pueda sacar mucho», dijo Calvé, quien atribuyó la abstención de Roig a que «pretendería otras compensaciones distintas». Aldalondo tenía entre sus acreedores subordinados a otras empresas del grupo Llanera. En total son cinco las empresas de Llanera que se liquidarán.
Promedio del 70%
La junta de acreedores sí dio luz verde a los convenios de Llanera SL (quita del 35% y ocho años de espera), Llanera Urbanismo e Inmobiliaria (quita del 50% y ocho de espera) y Patrimonial Arenall (quita del 25% y ocho años de espera). Según fuentes del consorcio que preside Fernando Gallego el respaldo de los acreedores fue de un promedio del 70%, toda que vez que las adhesiones ante notario alcanzaban ya el 51% antes de la junta de acreedores, reunida en el salón de actos de la Ciudad de la Justicia.
En conjunto, la deuda de los acreedores ordinarios sumaba unos 120 millones de euros. La empresa deberá negociar ahora convenios singulares con sus acreedores privilegiados. En este grupo se incluyen las deudas con la Generalitat (10,5 millones de euros) o entidades financieras valencianas como el Banco de Valencia (20 millones de euros), Bancaja (11,7 millones de euros o la CAM (8,8 millones). Es precisamente este elevado endeudamiento que todavía lastra las cuentas de la empresa lo que obliga a retrasar los pagos con el resto de acreedores, que no completarán los cobros hasta 2017. Los planes de negocio de la empresa contemplan fondos propios negativos hasta 2012. Hasta ese año no se recuperará el equilibrio patrimonial, según la documentación del grupo de Fernando y José Ramón Gallego.
Aunque Nou Mil·leni, pendiente de una resolución judicial, aparece como el principal valor de Llanera, el administrador judicial, Manuel Calvé, indicó que el futuro del grupo no depende exclusivamente de este proyecto y apostó por su viabilidad. Fuentes de Llanera señalaron que el objetivo ahora pasa por desarrollar proyectos de VPO en Valencia, actuaciones industriales y explotación de concesiones.